Ciencia y espiritualidad se acercan
2º parte
Ley de Fractalidad
Teoría del Observador: Integración entre consciencia y materia
Este artículo está escrito con información obtenida de la Web, sobre temas de ciencia, espiritualidad y conciencia.
Integración del mundo interno con el mundo externo.
La ciencia se acerca al umbral entre la consciencia y la materia. Observamos el campo del cambio e impermanencia y a su vez el campo se auto observa.
¿Cómo?
Un concepto que nos ayuda a comprender esto es comprender el funcionamiento de los fractales y su lógica de la autosemejanza geométrica.
El Universo es fractal: cada parte tiene la semilla para recrear el conjunto. Hasta el más mínimo rayo de luz, tiene el patrón completo de la totalidad.
Por ej. Imaginemos una telaraña que estuviera compuesta de gotas de rocío, y cada gota contiene el reflejo de todas las demás, inclusive la de las más minúsculas. Toda la telaraña continúa representándose de esta forma hasta el infinito, como una red. Esta es la realidad esencial.
Esta red teje la trama del Universo Holográfico. Los seres humanos funcionamos como parte “fractal” de ese Universo. La lógica de lo Macro se repite en lo Micro seamos o no consciente de ello.
Los fractales en su esencia son caóticos (ruido y orden) y con cada nivel de aumento del fractal surgen diferencias del original. Este funcionamiento es una inteligencia de la matriz del espacio tiempo, una lógica detrás de todas las cosas.
Toda la energía del universo es atemporal, neutral y sin dimensiones, pero tendemos a enfocarnos en patrones, y a apartar el resto del fractal, para mantenerlos en nuestra mente. Al intentar captar un fractal con nuestros sentidos, limitamos su movimiento. Nuestra creatividad y la capacidad de reconocer patrones es la relación entre el mundo eterno de las ondas y el sólido mundo de las cosas, es decir entre el macro y el micro cosmos.
La observación es un acto de creación. La creatividad es nuestra naturaleza más elevada. Estamos creando la ilusión de solidez de las cosas al etiquetarlas y nombrarlas. El filósofo Kierkergaard dijo : “Si me nombras, me niegas. Al darme un nombre, una etiqueta, niegas las otras posibilidades que yo podría ser”. Al nombrar una cosa, encasillas a la partícula en ser una cosa, la concretás y al mismo tiempo la estas creando. Definís una cosa para que exista. Con la creación de las cosas viene el tiempo, que crea la ilusión de solidez.
La observación estructura el universo, es el origen de toda repetición, forma o patrón. En las religiones se hace mención a esto como “la palabra” o “logos”, cierta manifestación de Dios. Esta estructuración es una tendencia fundamental hacia el equilibrio y a su vez hacia el cambio. De esta manera lo inmanifiesto se manifiesta. Este es un principio inspirador divino en todo el universo. “El que conoce esto, conoce la verdad”.
Si comenzamos a incorporar a través de la lógica la idea de que somos parte del universo y funcionamos con la misma lógica, alineando nuestro funcionamiento con el del universo, viviremos en mayor coherencia con sus leyes. Mi vida se tornará más fluida, abundante y expansiva. Viviremos en un constante equilibrio inestable. Para lograrlo necesitamos desarrollar cierta tolerancia a la incertidumbre y soltar el control de mi vida.
Con nuestros limitados sentidos solo observamos la manifestación externa de la mecánica oculta. El universo esta ordenado y obedece ciertas leyes. Algunas religiones llaman a este orden “La mente de Dios”.
Continúa en Parte 3…